Una casa de estilo indiano-mediterráneo

Persiguiendo potenciar la espectacular entrada de luz natural se optó por pintar todos los espacios en un tono blanco cálido que jugó el papel de lienzo sobre el cual fuimos ubicando los diferentes elementos apropiados para cada ambiente. Jugando siempre con materiales cálidos como la madera, el ratán o el esparto y con textiles de fibras naturales buscamos el dominio de una gama de tonos claros interrumpida puntualmente por azules y toques más ácidos. Con esta combinación conseguimos contrarrestar la manca de calidez del mármol travertino original que se conservó en el pavimento de la primera planta. En el segundo piso todo el pavimento fue sustituido por un parquet laminado en tonos blancos que dota los 4 dormitorios de una gran calidez y armonía.

El cambio más radical lo vivió la cocina que no solo se abrió al salón-comedor eliminando el tabique separador sino que se renovó por completo dotándola de un diseño muy limpio en madera lacada en blanco con pinceladas de negro aportadas por el silestone de la gran isla central y las lámparas decorativas. También el baño de la suite se reformó completamente proyectando un diseño muy neutro en micro cemento tanto para pavimento como para paredes donde el espejo en blanco aporta fuerza y carácter.

nombre del proyecto

Sant Feliu de Guíxols